“Destiny is not a matter of chance, it is a matter of choice.”
~ William Jennings Bryan
Todavía recuerdo ese día, una mañana de noviembre del 2009, en la que salí temprano de casa de mi papá y le dejé una nota en el parabrisas al vecino. Vivíamos en unos walk-ups de esos en los que, al bajar las escaleras, los carros te quedan justo al frente. Convencida de que ese era el hombre de mi vida y cansada de esperar a que él hiciera algún intento de comenzar una conversación; aquella mañana decidí dejar de esperar por el destino y tomar acción. Quizás lo hubiese conocido más adelante en la vida, quizás no. Quién sabe.
Hoy, luego de más de 15 años, continúo usando ese momento como una lección de vida. Mi hijo mayor puede hablar de cuántas veces ha estado indeciso sobre si atreverse a hacer algo o no, y mi recomendación siempre es la misma:
“Recuerda que tú existes porque yo le dejé una carta en el parabrisas a tu papá. ¿Qué es lo peor que puede pasar? ¿Qué te digan que no?”
Con el pasar de los años, puedo decir que ese fue un momento que cambió mi vida, más allá de haber conocido a mi esposo y padre de mis hijos. Fue uno de esos momentos que demuestra que nuestro mindset determina nuestro futuro y que en nuestra vida es posible tener el volante.
El otro día, mientras tomaba un café, la señora del lado estaba viendo las redes sociales con el volumen alto. Ustedes saben, esas personas que, sí o sí, te hacen escuchar cada reel. A medida que hacía scroll, reía con algo, luego lloraba con otro contenido y después seguía como si nada. No pude evitar pensar cómo estas aplicaciones toman control de nuestras emociones.
Dicen que somos el resultado de las cinco personas que tenemos alrededor. También se habla de que somos el resultado de lo que consumimos en redes sociales. Creo que podría ser una mezcla de ambas.
No se trata de vivir enajenados de nuestro entorno. Es importante estar al tanto. En mi casa, aunque quisiera, no podría estar desconectada porque mi esposo se encarga de compartir con mucha emoción todas las noticias políticas. Inclusive, son herramientas para conectar con el mundo en tiempos de alegría o de tragedia como los que vivimos hoy. Pero lo que quiero decir es que, nosotros debemos tener el control de lo que consumimos. No dejemos que estos estímulos determinen cómo nos sentimos. Llenemos nuestro feed del mindset que queremos tener.
Les comparto algunas personas a las que sigo y qué lección me he llevado de cada una, y cómo me han ayudado día a día a trabajar mi mindset:
Brené Brown
“The story in my head is…”
En Netflix hay un show de Brené Brown que se llama The Call to Courage. Creo que lo vi hace como seis años y en una parte ella cuenta algo que pasó con su esposo y la diferencia entre la realidad y lo que ella tenía en su cabeza.
Esto es algo que tengo bien presente. Cada uno tiene su filtro y analizamos las situaciones desde ese filtro. Tenemos un postdoctorado haciendo películas de terror en nuestra cabeza. El default rara vez es pensar en algo positivo. Si alguien no te contesta un mensaje, se te cuela en el tapón, dice o deja de decir algo; hacemos la novela de Thalia.
Nunca pensamos: “Debe estar ajorado”. Pensamos: “Leyó el mensaje y no me ha contestado… y eso fue porque la semana pasada me dijo X y yo le contesté Y… y después me miró así… y ahora no me contesta”.
Y de momento hicimos un arroz con pollo de una historia que, ¿saben qué? Solo vive en nuestra cabeza. Y lo peor es que nos hace daño.
Aunque sea difícil de creer, es así. Dejamos que nos hagan daño cosas que no son reales.
Brené habla de ese self-awareness de decir: “La historia en mi cabeza es…”. Eso es poderoso, porque no estás asumiendo que tu versión es la verdad y te despega de cierta manera de la historia. Le das espacio a la otra persona para aclarar. Esto me ha ayudado a nivel profesional y personal, a aclarar malentendidos y les puedo dar fe que la historia que nos hicimos, en la mayoría de las ocasiones es incorrecta.
Mel Robbins
Los que me conocen o han leído mis blogs, saben que sigo a Mel hace mucho tiempo y hay específicamente dos de sus mindsets que vivo a diario.
5 Second Rule
The 5 Second Rule no es otra cosa que actuar en los primeros segundos antes de que nuestro sistema nos indique y nos convenza de por qué no debemos hacer algo. Mucho antes de conocer este concepto, eso fue lo que hice con la carta que le dejé a mi esposo. Porque si lo hubiese pensado un poco más y analizado todos los riesgos les aseguro que no la hubiese dejado. Mel cuenta que comenzó a usar este concepto en un momento difícil de su vida en el que levantarse a darle frente a los problemas se le hacía casi imposible y usaba el 5, 4, 3, 2, 1 para despertarse, algo que uso muchas mañanas, pero funciona con todas las decisiones importantes. En los primero 5 segundos toma una acción que te mueva a tu meta. 5, 4, 3, 2, 1… let’s go!
Let Them / Let Me
A finales de 2024, Mel publicó su libro Let Them, en el que nos lleva por el proceso de dejar de tratar de controlar lo que no podemos controlar: las acciones de los demás. Pero lo más importante de ese mindset no es el Let Them, sino el Let Me. ¿Qué yo tengo control? ¿Qué yo puedo hacer? Cuando analizamos las cosas desde ese mindset de accountability, dejamos de cogernos pena, de hacernos las víctimas y de concentrarnos en lo que no controlamos. Nos enfocamos en lo que sí podemos hacer, y entonces, the sky is the limit.
Emma Grede
Comencé a seguir a Emma Grede luego de verla en el Goldman Sachs 10K Small Business en 2022. Su determinación y su mindset de accountability son verdaderamente admirables. En aquel momento, ver a una mujer exitosa y madre de cuatro hijos decirnos que no existe tal cosa como el balance entre vida y trabajo fue verdaderamente liberador. Vivimos tratando de lograr algo que no es alcanzable.
De Emma Grede vivo dos mindsets. El primero es: “No one is coming”, y el segundo es algo que, ella explica, siempre le decía su mamá: “Tú no eres mejor que nadie, pero nadie es mejor que tú.”
No one is coming
Soy sumamente afortunada de toda la gente linda que tengo a mi alrededor. Gente que dice presente cuando menos lo imaginas, pero este mindset nos ayuda a tomar acción. Volviendo al ejemplo de la carta: “no one is coming”. Si quieres conocer al muchacho, vas a tener que hacer algo. Y esto mismo pasa con nuestras metas y nuestros sueños. Atado al Let Me de Mel: ¿qué yo puedo hacer? No one is coming. Si esa es tu meta, más vale que comiences a hacer algo por ella.
Tú no eres mejor que nadie, pero nadie es mejor que tú.
Con el “tú no eres mejor que nadie, pero nadie es mejor que tú” nos ayudamos a no tener tanta duda de nosotros mismos. Nos permite salir a negociar sabiendo que partimos de una misma base y también nos ayuda a mantener la humildad, entendiendo que no somos mejores que nadie.
Recientemente leí su libro “Start with Yourself” que salió este pasado abril, un libro que toda mujer debe leer.
Mark Rober
A Mark Rober lo conozco por mis hijos, pero me he convertido en su fan. Más allá de todos los videos que hemos visto en casa 2,358 veces, hace unos meses lo escuché en un podcast y hubo dos cosas que se quedaron conmigo.
Hiding the vegetables
Sale de este concepto de que muchos padres escondemos los vegetales en la comida para lograr que nuestros hijos se los coman, que adquieran los nutrientes sin saber que están comiendo vegetales. Él lo aplica en su forma de enseñanza.
Él enseña ciencia de una manera súper divertida, y he escuchado a mi hijo menor hablar de conceptos de física y química que yo aprendí mucho más adelante. Pero al “esconder los vegetales” y explicarlo de una manera divertida, los niños aprenden.
Me identifiqué mucho con esto porque algo que trato de hacer en mis escritos y en mi forma de liderar es relacionar conceptos de la vida diaria con research y con términos que aprendemos a nivel de proyectos, cultura organizacional, liderazgo, entre otros. En la comunicación, lo más importante es que la otra persona (o personas) entiendan el mensaje de lo que queremos transmitir, y Mark es experto escondiendo los vegetales para lograr ese objetivo.
Failure
Mark habla del fracaso de una manera que se quedó conmigo, porque lo menciona como si el objetivo fuera fallar. Cuando cambiamos el objetivo a fallar, nos quitamos esa presión y entonces nos atrevemos a intentar.
Da un ejemplo con el juego de ajedrez: si nos enfocamos en que el objetivo es ganar, una de dos, o perdemos el enfoque del juego o simplemente, al no querer perder, no jugamos. Pero si me pongo como meta jugar hasta perder 10 veces, voy a querer seguir jugando. En el proceso voy aprendiendo y voy adquiriendo experiencia con la consistencia y la iteración.
Kate Cole
A Kate Cole la sigo aproximadamente desde el 2019, luego de que Adam Grant hablara de ella a nivel de liderazgo. El año pasado tuve la oportunidad de escucharla en persona.
The Hot Shot Rule
Kate también es un ejemplo de superación y comparte el momento en el que su mamá le dice que se estaría separando de su papá. Ella cuenta que sabía que esa era la decisión correcta mucho antes de que su mamá la tomara y que, a nivel de liderazgo, muchas veces nos pasa eso mismo: que nuestros equipos saben la decisión que debemos tomar antes que nosotros.
Kate tiene una regla que llamó The Hot Shot Rule, en la que piensa en una persona que admira mucho y se pregunta qué haría esa persona diferente en su rol. Luego toma acción en las próximas 24 horas y se lo comunica a su equipo o a las personas involucradas.
Cuando pones la decisión en alguien que admiras, rápidamente parece más clara. El obligarte a tomar acción en 24 horas es ese accountability de tomar control y hacerlo pasar, y algo que ella recalca es que, al tomar acción, ganas confianza.
Maya Raichoora
Recientemente sigo a Maya Raichoora, quien nos habla del poder de la visualización, alineado al mindset que queremos tener. Cada cosa que hacemos, que pensamos, que comemos, dónde estamos, qué miramos y con quién compartimos, todo eso tiene un impacto en la persona en la que nos convertimos.
Ella nos dice:
“Once you understand the power of your thoughts, you won’t just think anything.”
Así que la próxima vez que te encuentres scrolleando en redes sociales, mirando con envidia a aquel que está más flaco, más bronceado, con una vida más entretenida o con más dinero, piensa en qué te está aportando eso. ¿Esto me está sumando o drenando?
Otras prácticas
Otras cosas que, aunque no son exactamente a nivel de mindset, me ayudan diariamente son el Energy Management de Tim Ferriss, en donde auditamos las tareas que nos dan energía versus las que nos la quitan. Tengo una regla: si algo me quita energía y no añade valor, es un no.
De Adam Grant, con Rethink, he aprendido a no estar casada con un pensamiento. Esto nos ayuda a crecer, a ser más curiosos y a poder seguir evolucionando.
De Arnold Schwarzenegger aprendí a Be Youthful. Hay un quote que dice:
“What you do makes a difference, and you have to decide what kind of difference you want to make.” — Jane Goodall
Arnold nos habla de ese mindset de ayudar, y de cómo al final eso nos da más satisfacción que nuestros propios logros.
Takeaways
Tu mindset y tus pensamientos determinan todo.
No construyas historias que no te ayudan sin evidencia.
Concéntrate en lo que puedes controlar.
Toma acción.
No tengas miedo de repensar.
Enfócate en lo que te da energía.
La vida es muy corta para llenarla de cosas que drenan.
Y en el proceso, be youthful.
Elevar a otros es lo que le da sentido a todo.
